La entrevista psicoanalítica de niños de hora de juego: una técnica que estudia el contenido temático [Marans y col., 1991]

Publicado en la revista nº044

Autor: González Anciola, Mariángela

Reseña: The Child-Psychoanalytic play Interview: A Technique for studying Thematic Content. Steven Marans, M.S.W., Linda Mayes, M.D., Domenic Cicchetti, PH.D., Kirsten Dahl, PH.D., Wendy Marans, M.SC. y Donald J. Cohen, M.D. Journal of The American Psychoanalytic Association, 39: 1015-1036 (1991) 

Los psicoanalistas enfocados en la población infantil han ido observando a lo largo de los años que el juego es una entrada importante a la vida interior del niño. Así pues, los autores han utilizado tanto las representaciones del mundo infantil como sus temáticas en el juego para propósitos de diagnóstico y trabajo terapéutico.

En este trabajo, los autores presentan la técnica con el fin de estudiar los contenidos significativos dentro de la temática que el niño desarrolla mediante el juego a lo largo de la sesión con la analista. “El juego está pensado para representar las fantasías que se encuentran de forma eminente en la psique del niño y que son accesibles ante la expresión.” (Steven Marans et al., 1991).

Los autores sostienen que durante la observación clínica, tanto las acciones como el lenguaje del niño durante el juego, son contenidos de suma relevancia que proporcionan las fuentes de ansiedad y defensas asociadas.

Así pues, citan a diversos autores (Bretherton, 1984; Garvey, 1990; Hetherington et al.,1979; Piaget, 1962; Rubin, 1977; Sutton- Smith, 1985) para demostrar que, generalmente, los investigadores del juego sostienen la suposición básica de que la actividad lúdica de juego en la infancia temprana brinda una exploración central de fantasías o investiduras psíquicas, propiedades del sonido y la asimilación/coordinación entre estos dos factores. Sin embargo, los autores del artículo pretenden noticiar la escasa información que existe entorno a la investigación sobre el diagnóstico y proceso terapéutico en el juego; la falta de investigación y documentación en métodos de observación que conllevan a las inferencias e hipótesis clínicas.

Asimismo, los autores afirman que las investigaciones del estudio en el juego de niños han estado enfocadas principalmente en el desempeño que propicia el juego, más que en el estudio clínico del niño. Y lo que se ha encontrado a partir de las investigaciones es que las actividades de juego inducen a desarrollar la capacidad cognitiva (Berlyne, 1966; Bruner, 1976; Piaget, 1962; Sutton-Smith, 1979), adaptación social (Fein, 1981; Hetherington et al., 1979; Reper and Hinde, 1978; Schartzman, 1978, 1985; Singer and Singer, 1976; Vygotsky, 1978) y lenguaje (Bates et al., 1977; Bretherton, 1984; Fein, 1981; Westby, 1982).

Ahora bien, los autores afirman que los estudios de juego infantil que se han llevado a cabo por la línea psicoanalítica se han enfocado sobre todo en características del juego que induzcan a presentar la asimilación y reducción de ansiedades y la satisfacción del deseo (Erickson, 1963, 1977; A. Freud, 1946; Freud, 1908, 1909; Klein, 1932, 1955; Neubauer, 1987; Solnit, 1987. Aunado a ello, los autores citan a Cohen et al., (1987), Erickson (1963), Moran (1987) y Peller (1952) para sostener que las observaciones psicoanalíticas en el juego han dado lugar a la formulación de teorías en relación a las etapas del desarrollo psicosexual.

Los autores informan que conceptualmente hay diversos niveles para evaluar y medir las observaciones de las actividades de juego en el niño. Éstos son:

1)    Monitoreo de comportamientos específicos. Ej.: examinar la frecuencia con la que el niño utiliza un objeto determinado.

2)    Definir categorías dentro de la variedad de complejidades. Ej.: escenas dentro de casa, escenarios del trabajo.

3)    Evidenciar la presencia de temáticas especificas cuyo surgimiento está compuesto por la combinación de comportamientos discretos, la narrativa y efectos que lo acompañan.

Esta última escala es la que los autores estiman como la de mayor proximidad al proceso de investigación clínica.

El objetivo principal del trabajo, según los autores, es lograr una clara comprensión sobre las escenas puntuales y especificas que nazcan de la interacción entre el analista y el paciente con respecto al juego. 

Metodología

Como metodología de la investigación, desarrollaron tres etapas para estudiar los contenidos de la temática en el juego del infante: 1) durante la primera etapa, los autores pretenden definir las categorías del juego por rango; 2) mediante la segunda etapa, encontrar la mejor forma para implementar metódicamente las categorías a la sesión de juego de 50 minutos; y 3) durante la tercera etapa, asignar de forma sistemática en cada sesión de juego a 4 observadores que medirán y brindarán el nivel de confiabilidad en el estudio.

En cuanto al desarrollo de categorías, los autores se enfocaron en observar y definir su categoría mediante el contenido de una temática de juego en conjunto, mas que en dirigirse a un objeto específico. Es decir, la temática de contexto en casa. Así pues, las categorías elegidas proporcionan inferencias de nivel bajo en función del contenido del juego; es decir, no brindan inferencias en relación a las funciones defensivas o de fantasía sobre el contenido de juego del niño.

A partir de la observación de sesiones de juego durante 18 meses, los autores fueron definiendo las categorías mediante una lista de temáticas que fueron observando en las sesiones.

Debido a que los autores no encontraron en los participantes inferencias preponderantes en las sesiones de juego en relación a temáticas como necesidad de satisfacción, pérdida de objeto/ abandono de separación, decidieron plantearse un nuevo objetivo de estudio comparativo incluyendo a niños más pequeños, con la presencia de dichas temáticas.

Se trabajó con una lista de 30 categorías temáticas, de las cuales se elaboraron definiciones descriptivas, proporcionando ejemplos de cómo cada categoría podría manifestarse en el juego durante la sesión. Ejemplo, categoría de “Rechazo” definido como, “el niño expresa [rechazo] en palabras o acciones a una figura dando la espalda o distanciándose de otra figura denotando disgusto de ese otro.”

Listado de Categorías

1.    Diferencias anatómicas

2.    Daño corporal

3.    Poder, tamaño y capacidad

4.    Funciones corporales

5.    Malestar/ dolores/ daños

6.    Pérdida de objeto

7.    Idas y venidas

8.    Imitación de rol de adulto

9.    Apegos exclusivos/particulares

10.Rechazo

11.Relaciones cercanas/ íntimas/ amistosas

12.Reconciliación

13.Muerte

14.Castigo

15.Juicio moral

16.Tener el control

17.Daño y ruptura

18.Reparar y limpiar

19.Pelea y ataque

20.Destrucción

21.Robo/hurto

22.Nacimiento y bebés

23.Secretos e intimidades

24.Preparación de escenario

25.Referencia/ noción de tiempo

26.Referencia/ noción del self (sí mismo)

27.Distinción entre fantasía y realidad

28.Pertenencia y posesión

29.Enlistar y etiquetar

30.Personajes en el juego (Ej. mamá, papá, hermano/a)

 

Al codificar las sesiones de juego, se les da a los evaluadores de observación la instrucción de que observen la categoría presentada durante un minuto, principalmente del video proporcionado. Asimismo, se les proporciona una transcripción escrita de la sesión por si no comprenden claramente lo que se dice en el video. En caso de que se presenten múltiples categorías a la vez durante el juego, se les da la instrucción de que evalúen la temática que se manifieste con mayor preponderancia.

Como se mencionó, los autores asignan a 4 evaluadores para la elaboración de la codificación de categorías. Las profesiones de los evaluadores eran: 2 psicoanalistas, 1 pediatra, y 1 logopeda (especialista en el habla y lenguaje). Los evaluadores fueron reunidos durante la fase del desarrollo de codificación de categorías, llegando a un consenso de que categorías temáticas utilizar. Los videos grabados fueron usados para el entrenamiento y preparación de la observación; no obstante, dichos videos fueron distintos a aquellos que se utilizaron para evaluar y brindar confiabilidad al estudio. Así pues, una vez que se inició la observación formal, los evaluadores trabajaron de forma individual.

En cuanto a la muestra del estudio, los autores decidieron reclutar a niños cuyos familiares estuvieran afiliados a la Universidad de Enfermería. Se les mencionó a las familias que el estudio de investigación trata sobre las diferencias individuales de cada niño con respecto a su forma de juego. Así pues, 20 familias aceptaron participar.

Se le pidió a cada niño que participase en 3 sesiones de juego, espaciadas entre sí una semana como máximo y se estableció que dichas sesiones fueran realizadas durante un periodo de 2 semanas. Así pues, cada niño acudió a las sesiones de juego con el mismo clínico, y la sesión tuvo un tiempo de duración de 40 a 50 minutos.

Tanto los clínicos como los evaluadores estaban exentos de información sobre la historia personal de cada participante (ausencia de información de su familia y de la historia clínica de la enfermería.)

Todas las sesiones se realizaron en el mismo lugar de salón de juegos y fueron grabadas, incluyendo el mismo material para todos los participantes.

De forma independiente a las sesiones de juego, se realizó una entrevista a los padres de cada participante, cuyo entrevistador no estaba vinculado a las asignaturas de los clínicos o evaluadores. Se encontró que de los 20 niños observados, solamente una familia comunicó serias preocupaciones por el desempeño de su hijo, pidiendo referencias para una evaluación clínica posterior. Descartando dicho caso, el resto de los padres denotaron estabilidad y satisfacción en su hijo y en su entorno.

La muestra consistió en 20 niños de ambos sexos, siendo 11 niños varones y 9 niñas. El rango de edad oscila entre los 4 a los 6 años de edad, y se realizaron 60 entrevistas durante 6 meses.

Resultados

En cuanto a la presencia de categorías temáticas, varias de ellas se dieron en una sola entrevista, por ejemplo: malestar/dolores/daños, diferencias anatómicas/muerte/castigo. Por otro lado, 16 categorías se presentaron en por lo menos 2 entrevistas y en al menos dos segmentos de 5 minutos en esas entrevistas. Éstas son: daño corporal, poder/tamaño y capacidad, funciones corporales, pérdida de objeto, imitación de rol de adulto, reconciliación, reparar y limpiar, pelea y ataque, destrucción, nacimiento y bebés, enlistar y etiquetar, preparación de escenario, referencia/noción de tiempo, referencia/noción de self, personaje de juego mamá, y personaje de juego papá.

Así pues, las categorías mas mencionadas fueron: poder/tamaño y capacidad, enlistar y etiquetar, y preparación de escenario.

Es importante mencionar que los niños invirtieron la mayoría de su tiempo durante la sesión en actividades que posiblemente sean descritas como “preparación de escenario”, que a la vez se presentan las siguientes categorías: enlistar y etiquetar, establecer personajes en el juego y hablar sobre ellos mismos.

En cuanto a los observadores, se presentó cierta discrepancia significativa en los resultados codificados de los psicoanalistas con respecto a los otros profesionistas observadores. Asimismo, se presentaron dificultades en encontrar similitud de resultados entre el primer par de observadores y el segundo par.

Los autores del estudio llegaron los siguientes hallazgos mediante la investigación: en primer lugar, demuestran que hubo una consistencia y repetición de categorías temáticas de forma significativa entre los participantes de la muestra, a partir de la cual concluyen que se requiere un próximo estudio más adelante bajo una muestra con mayor número de entrevistas y mayor comparación entre grupos de niños. Así pues, un aspecto positivo que demuestran es la perspectiva de los observadores bajo la línea psicoanalítica en donde aluden y aceptan los resultados del estudio en relación con su observación en torno a la elección de las temáticas que los niños optaban. Por otro lado, de forma negativa se observó que las definiciones realizadas sobre las categorías temáticas no fueron del todo efectivas puesto que se prestaba a hacer inferencias y juicios, provocando un menor entendimiento y acuerdo entre los observadores.

Otra de las grandes complicaciones del estudio fue que, a pesar de establecer las categorías temáticas de acuerdo al comportamiento especifico del participante y mediante ello se brinde la inferencia, sigue estando presente la dificultad de determinar el resultado bajo el acuerdo y la confiabilidad de los 4 observadores puesto que existe una gama de niveles abstractos para inferir el comportamiento. Desde el principio se anticipaba dicha problemática y por ello planeaban anticiparse a la discrepancia mediante el entrenamiento de los evaluadores para que focalizaran en el comportamiento y elección de temática de mayor preponderancia.

Bajo el estudio de dicha investigación, los autores afirman que el juego no es solamente el contenido de la temática, sino que también refleja una compleja interacción entre distintos dominios como el afecto, el movimiento, la interacción con el adulto, y el lenguaje. Por ello, se aclara que es necesario que el clínico que estudie el juego infantil, también se dedique al estudio de los campos mencionados.

Por otro lado, se menciona la desventaja acerca del evaluador que no sea quien esté en interacción directa con el participante, puesto que el clínico que se halle frente al niño es aquel que puede vivir con mayor sensibilidad, percepción y entendimiento la dinámica del niño: puede darse el caso de que haya datos que las grabaciones quizás no presenten con total claridad, que pueden haber sido percibidos por la persona presente mientras el niño juega. No obstante, aceptan que la técnica de grabar las sesiones es sumamente útil en el sentido de poder analizar de forma cautelosa y rigurosa cada entrevista; siendo un elemento de trabajo de gran valor para la observación.

Los autores afirman que inherente al estudio, el juego es una manifestación de numerosas actividades mentales, y afirman que “mediante el juego, los niños muestran lo que es preponderante en su mente”. Así pues, el juego infantil puede revelar la forma en la que el niño va mediando entre su experiencia interna y externa -incluyendo los conflictos y capacidades- mediante su forma de resolución mental. El hecho de evaluar el juego del niño conlleva niveles de mayor profundad, se trata de medir una actividad que refleja el estado mental.

Dicho lo anterior, los autores consideran que la versión de su instrumento puede ser una técnica viable para el estudio del contenido del juego infantil. Por ello, para las próximas investigaciones del uso de la técnica, se pretende efectuar el estudio bajo 3 áreas:

1)    Descripción de los dominios faltantes del juego – afecto, actividad realizada, lenguaje, interacción con el adulto y funcionamiento defensivo en el juego. 

2)    Examen de las diferencias individuales y de grupo en relación a la tendencia en cuanto al uso de categorías entre niños que se encuentren bajo un estado de salud mental.

3)    Examen de las diferencias en el uso de categorías temáticas y los dominios entre niños con salud mental y niños que presenten algún trastorno psiquiátrico específico, o niños bajo la presencia de algún factor desorganizante como el divorcio de padres, circunstancia familiar caótica.

Comentario personal


Me ha parecido un gran artículo puesto que demuestra de una forma clara la intención de estudiar y conocer de forma conceptual y sistemática lo que a muchos investigadores intriga: el juego infantil y lo que hay detrás de él. Hemos sabido a lo largo de los años, gracias a grandes psicoanalistas como Melanie Klein, lo que el juego representa bajo la proyección y la interacción del niño. No obstante, la demanda de conocimiento sobre un tema tan complejo ha llevado a estudiar la práctica clínica de juego en términos de investigación. Es justamente éste el reto de la clínica en relación a la investigación, ya que nos encontramos en una gran dificultad para cuantificar, medir, manipular y validar todas aquellas variables cuyo origen es tan abstracto, provenientes de la psique infantil.

Dentro del estudio, considero que hay aspectos que pueden ubicarse de forma más rigurosa y con mayor control para efectos de la investigación, como podría ser el control de las variables extrañas, respecto a las cuales el estudio menciona que en ocasiones el clínico de la entrevista también fue el evaluador del estudio y datos como estos pueden propiciar una discrepancia.

En relación a la forma de elección de categorías temáticas, en donde los autores pretendieron focalizar las temáticas en conjunto sobre una materia y no un objeto en especifico -es decir, temática en general “diferencias anatómicas”, en lugar de algo puntual- me pareció adecuado y bien presentado pues comprendiendo el juego desde el sistema motivacional narcisista, se conoce que el juego es la actividad narcisista por excelencia del niño. (Dio Bleichmar, 2007). Asimismo, para querer comprender la razón por la cual el niño ha elegido un juego o temática en particular, se deben tener en cuenta varios aspectos. Por un lado, es interesante saber que el niño vivencia, mediante el juego, momentos de placer puesto que es una actividad que alimenta la representación del sí mismo que lo hace sentir capaz, autor del momento, dueño y aquel que controla la situación y en donde se siente hábil por todo ello. El niño siente “placer en el despliegue de habilidades o capacidades que generan una expansión del sí mismo, placer de fabular que se es todopoderoso cuando uno se siente frágil”. (Dio Bleichmar, 2007). Por otro, debe tomarse en cuenta que la importancia del juego infantil no reside en el juguete como elección del niño, sino en el placer que se obtiene a través de dicho objeto. Y por ello, creo que el estudio merece reconocimiento en este sentido, pues pretendió focalizar de la misma forma la investigación, centrándose en la temática que el niño elige, dejando a un lado el objeto especifico que quizás hubiera restado perspectiva a la investigación.

Por último, me parece indispensable que hayan considerado para su próximo estudio los dominios que acompañan a la dinámica del juego- lenguaje, afectos, interacción entre niño y adulto-, ya que son aspectos determinantes para complementar y englobar el estado total del juego infantil. Son dominios que completan el contexto del juego infantil. Como se menciona anteriormente, el juego es una dimensión del deseo narcisista que trae implícita en el niño una variedad de efectos, de afectos y de pulsiones. Mientras el infante juega, vivencia sentimientos de logro, de autoafirmación e inclusive de reparación. Todo ello es material de suma importancia para considerar dentro de los dominios faltantes y que seguramente serán aspectos clave para la próxima investigación.

Bibliografía

Dio Bleichmar, E. (2007) Manual de psicoterapia de la relación padres e hijos. 1ª edición. 1ª reimpresión. Buenos Aires: Paidós.