La "función parental verdadero self", base de la integración del yo. (Cap. 2)

Publicado en la revista nº049

Autor: Rotenberg, Eva

 

LA "FUNCIÓN PARENTAL VERDADERO SELF", BASE DE LA INTEGRACIÓN DEL YO (Eva Rotemberg)


Objetivos:


Si bien Winnicott desarrolló el concepto de verdadero y falso self, nunca antes se había tomado en cuenta los efectos de Padres Falso Self en la integración del Yo de sus hijos, o el déficit de integración o la no-integración. Es decir los efectos de la Parentalidad Falso Self en la constitución Psíquica de los hijos.


El proceso de Integración del Yo, considero como uno de los procesos mentales primarios que debe realizar el psiquismo incipiente.


La Parentalidad


La Parentalidad es una función básica, que incluye la llamada Función de sostén y de terceridad para no adjudicarlo al sexo biológico. Estas funciones pueden ser alternadas, compartidas o fijas.


El ser humano nace en estado de indefensión, con la potencialidad virtual de contar con recursos propios para su desarrollo subjetivo, pero para que esto se concretice en un proceso de armado psíquico, necesitará de otro. Ese Otro/otros, es lo que constituye la Función Parental


Primeros procesos estructurantes


Sabemos de la importancia del mecanismo de la identificación primaria, por la cual el niño es identificado, Piera Aulagnier lo denominó “Violencia Primaria, necesaria”. Pero quiero detenerme a explicar una serie de procesos previos y al mismo tiempo simultáneos a la identificación primaria y que hacen posible su internalización para que formen parte integrada del Yo en formación, de otro modo, no serán sentidas como parte del sí mismo verdadero.


Freud dice que al autoerotismo deberá agregarse un nuevo acto psíquico para que el yo se constituya. Este acto consiste en que las pulsiones se conjugan en una unidad, el yo es tomado como objeto, y es libidinizado por la pulsión, estamos en el comienzo del narcisismo.


La constitución del Yo, es un proceso de integración, que depende de la interdependencia con el otro, esto tiene un efecto de otro acto psíquico que explicaré más adelante.


El bebé al nacer tiene sensaciones, sentidos como el olfato, el tacto, la vista, el gusto, reconoce por el ritmo y el sonido de la voz. Pero es el otro quien aparece fundando (confirmando o invalidando) las percepciones del infans. Cuando la necesidad del bebé coincide con lo que la madre/ padre entienden, el bebé va construyendo una lógica de sentido, una vivencia de encuentro (Piera Aulagnier) y se va conformando su Yo de modo integrado y coherente: sensación interna coincide con la respuesta externa. Puede ir confiando en sí mismo y en el afuera, porque al principio no puede diferenciar representacionalmente lo interno de lo externo, pero si hay respuesta confirmatoria a sus sensaciones, de este modo podrá ilusionarse con su omnipotencia infantil y se irá conformando una seguridad interna.


No siempre va a coincidir, hay un margen de error tolerable y necesario, ya lo dijo Winnicott cuando expresó “madre suficientemente buena”.


Cuando la respuesta de la Función Parental es distorcionante, el bebé crece en un estado confusional, no pudiendo integrar sus sensaciones y necesidades vitales con las respuestas que le devuelve el ambiente.


La percepción siempre esta abalada por el placer que conlleva cuando concuerda con la necesidad y la pulsión. Recordemos que primero el Yo, es un Yo corporal.


La realidad se configura en términos de placer- displacer, encuentro-desencuentro. Si el otro (antes llamado objeto, pero es un sujeto con sus pulsiones y deseos), no le da de comer al bebe cuando siente hambre, es displacer y desencuentro, el infans registra un objeto que no le da de comer por el displacer y el desencuentro que siente, puede generar sensación de vacío. Pero, si no tiene un Yo incipiente, no puede dar cuenta de la confusión e intrusión, hay niños que frente al hambre y a la desesperanza de respuesta apropiada, dejan de pedir o de llorar, así es que se va transformando la agresividad sana en pura cantidad sin palabra. Y en muchos casos no van pudiendo integrar su Yo.


La integración del Yo


Las pulsiones parciales deben ser moduladas desde la Función Parental para permitir la integración yoica; pero si el yo del niño no se va integrando, los padres se encuentran con un bebé cada vez más demandante, ansioso y voraz. Creyendo que “genéticamente” es inquieto, sin comprender que ellos no saben como contenerlo.


Contenerlo, desde la metapsicología, es reconocerle el placer al otro, desde un encuentro afectivo, placer diferente al que puede sentir la madre/padre.


Winnicott dirá que “Se trata en esencia de un período de desarrollo del ego (Yo), desarrollo cuyo principal rasgo es la integración (el resaltado es mío). Lo normal es que el id (ello) se ponga al servicio del ego, quien lo domina de modo que las satisfacciones del id se conviertan en refuerzos del ego.” (Pág 45. El proceso de maduración en el niño.)”


Las satisfacciones del Ello refuerzan el Yo que está en proceso de integración, constituyendo los “recursos yoicos genuinos” de los que hablaba García Badaracco, que no los definió.


Para que pueda devenir sujeto de su propio deseo y sentirse “verdadero”, es necesario otro acto fundante, un acto psíquico, me refiero a la “función de la madre como espejo”, que le devuelve una mirada desde su deseo y su propio imaginario, que preexiste al bebé.


Ahora bien, esa función de madre como espejo es una metáfora que incluye su propio deseo y su propio imaginario, implica reconocer al otro dueño de pulsiones, de necesidades y deseos. Esto es interesante porque entonces el sujeto humano está conformado no solo por el otro sino por el otro con sus otros.


La vivencia de “sentirse verdadero”, como dice Winnicott, la entiendo como confiar en las propias percepciones y vivencias, contando con otro significativo que las valide. Tanto para Lacan como para Winnicott, quien retoma esta metáfora, está implícita la ineludibilidad del otro con su compromiso libidinal, inaugurando un derrotero estructural, aunque siempre será un espejo deformante. Al decir que la madre le devuelve una mirada como espejo, quiere decir que el bebé ve en su madre como ella lo ve a él, no lo que proyecta el bebé.


Cuando la madre lo mira, ¿qué ve en su bebé? ¿Lo ve a él, se ve ella o ve a otro?


El estado de su bebé le devuelve una mirada imaginaria, de sí misma como madre. Así se va construyendo la interdependencia.


Catalina, mamá de Cyntia de 2 años, que estuvo varias veces internada por dermatitis atópica, recuerda que su propia madre (abuela de Cyntia), le decía-no puedo verte, porque en tu cara veo a tu padre (a quien odiaba).


Dice que se da cuenta ahora, que a ella le sucede lo mismo con Cyntia, en su cara solo ve la dermatitis atópica, una enferma, no a su niña. Y el rostro de su hija, hinchado por los corticoides, siente que le devuelve una mirada “de sos una mala madre”, así lo vive ella. Esta es la interdependencia patógena.

Sentía que mi madre me rechazaba, a mi me pasa lo mismo!


No es lo mismo a quien refleja esa mirada! Son distintas cualidades de identificaciones que permitirán la integración del Yo, una no-integración o una constitución yoica fallida. Y cual es el retorno hacia la Función Parental?


Función Parental Verdadero Self


Propongo diferenciar los “padres como si-padres falso self”, de las funciones parentales auténticas que denomino:”Función Parental Verdadero Self”.


Las funciones parentales auténticas son las que reconocen las satisfacciones del Ello del bebe’, las que permiten la integración yoica, y por último, que reconocen al bebe’ como un otro. Son fundamentales los verdaderos Recursos Yoicos parentales, el Verdadero Self Parental.


Sino, el ego (Yo) no podría pasar de su estado no integrado a una integración estructurada, de manera que la criatura adquiere la capacidad de experimentar la angustia asociada con la desintegración, gracias a los recursos yoicos parentales.


Quiero aclarar en este punto, que la angustia a la desintegración, puede sentirse una vez que el Yo ha alcanzado cierto nivel de integración, este estado es diferente al estado de no integración.


Interdependencias y Recursos Yoicos


Podríamos pensar una articulación entre el sí mismo verdadero, que considero desde la teoría freudiana es la vivencia de satisfacción, en esa satisfacción, ese placer de haber sido alimentado, dormido, entendido, etc se constituye “el ser”; a partir de esto, se puede adquirir una posición subjetiva de “apropiarse del propio deseo”, aunque siempre haya un cierto deseo de ser deseo del otro.


Quiero aclarar que solo si se Integra el Yo, si hay una continuidad en la vivencia de satisfacción y como resultante, se desarrollan los recursos Yoicos, entonces el Yo podrá efectuar las “llamadas Funciones del Yo” de las que nos habló Ana Freud.


Esta sería una de las causas que debemos pensar en los desórdenes de conducta y problemas de aprendizaje, ya que un niño con un Yo confuso y poco discriminado, no puede efectuar las funciones yoicas. O sea que cuando hay una falla en la integración del yo, no se desarrollarán estos recursos yoicos, no habrá funciones del yo, o bien estarán frágilmente adquiridas, pasando a ser una sobre exigencia yoica.


Fallas en la integración  


En la teoría psicoanalítica tenemos bastante claro lo que sucede cuando “fallan las funciones parentales, simbólicas y estructurantes”, pero no está suficientemente trabajado como ayudar a que dichas funciones se instituyan. Este es otro punto que desarrollo en el trabajo.


Podríamos articular desde distintas teorías, como relacionar el falso self, las alteraciones del Yo y la teoría traumática, que producirían la “carencia de recursos yoicos genuinos”.


Para padres “falso self”, la vivencia es de “estar atrapados por las demandas impostergables del infans”, porque no pueden sentir verdadera empatía sintiéndose sin recursos Yoicos genuinos.


Si bien el “sí mismo”, “el yo”, “el self” son conceptos que vienen de diferentes teorías psicoanalíticas, considero que la constitución psíquica es compleja y es bueno poder articularlas.


¿Cómo explicamos, tanta “patología de vacío” en personas incluidas en un entramado familiar? Solo desde la no mirada, el vínculo de interdependencia falso self.


Para terminar


En este capítulo he querido poner a trabajar conceptos que articulados, sirven como herramientas clínicas para pensar la complejidad de la estructuración psíquica.


Desde mi experiencia clínica con pacientes muy pequeños y sus familias, me ha parecido una evidencia observable “la no integración del Yo” en ciertos casos, que explican estados emocionales que pueden ser revertidos con un cambio clínico.


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